martes, 4 de marzo de 2008

Mis tres amigos


Estimado Romero:

Sé que últimamente te visito poco, ya conoces que la marcha del Refugio del Burrito me tiene bien ocupado, con ciento cincuenta burros a nuestro cuidado en dos granjas y una más, la de Scooby, donde ya sabes que tenemos a los burritos que rescatamos en el norte, en Madrid y en las dos Castillas.
Añoro los tiempos en que pasaba por tu establo con la pala y el recogedor, dispuesto a dejarte la cama limpia, los días en que ayudaba al herrador a calmarte y sujetarte para que te dejaras recortar las pezuñas, al principio, cuando eramos pocos. Pero el Refugio no para de crecer y mis obligaciones han cambiado y no me permiten pasar tanto tiempo contigo en la granja, como antes.

Por eso quiero contarte en estas líneas acerca de tres burritos que tú no conoces y que viven en mi casa. Son los de la foto, de izquierda a derecha, sus nombres son Domingo, Max y Pocholo y son los tres amigos que me reconcilian con el mundo cuando acabo harto de luchar contra la estupidez cruel de algunos humanos, cuando vuelvo de algún rescate o de investigar casos de maltrato. Son los que me devuelven a la pala y al recogedor, los que me saludan con sus rebuznos cuando regreso, cansado, a casa.

Los tres son burros jóvenes, sanos, que han sido recogidos en casas particulares donde los cuidaban bien (menos Max, rescatado de un tratante). Mi mujer y yo les tenemos muchísimo cariño y nos reímos mucho con sus juegos y ocurrencias y son los más entrañables de todos los bichos adoptados en casa - seis perros, dos gatos y una cacatúa de más de cuarenta años.

Somos muy felices por haberlos adoptado.

Un abrazo muy fuerte, Romero.