lunes, 2 de noviembre de 2009

Carta abierta al Presidente de la Junta de Extremadura

En respuesta a la publicación en El Cuaderno de Guillermo Fernández Varas, Presidente de la Junta de Extremadura.
Helechosa fue víctima de los quintos en 2005

Sr. Presidente:
El maltrato cruel y vil hasta la muerte al que ha sido sometida una pobre burra en la localidad cacereña de Torreorgaz no es una gota más, es la gota que rebosa el vaso del gravísimo problema del maltrato animal en su comunidad.

Es una pena que declare usted que “los políticos deberemos revisar las leyes, porque su existencia no está siendo suficiente para cambiar la realidad”. No, no se trata de revisar las leyes, lo que debe hacerse desde su administración es aplicar y desarrollar la LEY 5/2002, de 23 de mayo, de Protección de los Animales y ceñirse al título de la Ley, Protección de los Animales (sic).

Sin embargo, desde la junta de Extremadura, pareciera que se deseara en todo momento burlar el espíritu de la Ley. Dice el artículo 4: “Prohibiciones específicas.
1. Se prohíbe:
La utilización de animales en espectáculos, peleas, fiestas populares y otras actividades que impliquen crueldad o maltrato, puedan ocasionarles sufrimientos o hacerles objeto de tratamientos antinaturales.”

Y sin embargo se repiten fiestas, festejos y fiestuchas al amparo del paraguas de no sé qué absurda y anacrónica tradición en al que los animales son sometidos a abusos y trato vejatorio con la absoluta permisividad de la Junta. Lo de los quintos se repite en muchos pueblos y qué absurdo es cuando ya no existe el servicio militar obligatorio. ¿Qué clase de tradición es esta? ¿Por qué los vecinos tienen que soportar este vandalismo gratuito? ¿Por qué los animales ser víctimas?

Otro asno que año tras año sufre el desamparo de su administración es el burro del Peropalo en Villanueva de la Vera. ¿Usted cree que una actividad en que un burro es montado y rodeado por paisanos absolutamente ebrios y enardecidos no puede “ocasionarle sufrimientos o hacerle objeto de tratamientos antinaturales.”? Pues todos los años, desde 2002, la Junta permite que este burro sea utilizado existiendo una Ley aprobada por el Parlamento de Extremadura que lo prohíbe.

Propone usted “la organización de una gran manifestación”. Las asociaciones protectoras y los ciudadanos no deseamos acompañarle en una manifestación para que usted se haga la foto. Lo que deseamos es que se “retrate” en su labor diaria y empiece a ejercer su poder; usted tiene poder (y mucho) en su región, para que se cumpla esta Ley y podría usted empezar por poner los medios para que sea efectiva.

Prohíba usted el uso de animales en fiestas, persiga a los maltratadores de animales y a quienes los abandonan. Apoye a las asociaciones de defensa de los animales en su labor diaria y escuche su voz. Hágalo usted y entonces no tendremos inconveniente en manifestarnos por su éxito. Pero no nos pida que nos manifestemos para apoyarle en lo que consideramos un fracaso importante de la acción política de la Junta de Extremadura.

La asociación El Refugio del Burrito, de la que soy director, mantiene abierto un refugio para burros y mulos en la localidad de Bodonal de la Sierra (Badajoz) donde acoge a más de un centenar de asnos y mulas. Le invito a que venga a conocernos.

Atentamente,
Iván Salvía
Director de El Refugio del Burrito