sábado, 26 de mayo de 2007

Mercado de burros



Con la llegada de la primavera y del buen tiempo empiezan las ferias y mercados de ganado donde muchos de mis congéneres son comprados y vendidos al mejor postor. En la mayoría de los mercados se respeta cierto mínimo de bienestar animal aunque también se repiten con demasiada frecuencia actos de crueldad hacia los animales destinados a ser vendidos que son golpeados para conducirlos a los remolques. Y es que todavía queda mucho bruto desalmado que aplica la doctrina del palo y que debería recibir los golpes en su propia piel. A estos salvajes de la segunda imagen me gustaría darles una lección sobre cómo no debe tratarse a un burro, eso sí, sin ensañamiento, no sea que me acusen de delito de crueldad hacia los "muy animales".