La historia de Bienvenida continúa y es que, tras recuperarse de los ojos, debido a su apacible carácter esta burra se unió al grupo de los "terapeutas". Bienvenida es muy querida por los niños a los que visita, que pueden acariciarla y subirse en ella, abrazarla y relajarse mientras Bienvenida se queda quietecita, quietecita. Bienvenida es muy formal y se adapta con naturalidad a los ambientes más diversos. Lo mismo le da trotar en la pista con los niños que comportarse en el salón de una residencia de ancianos. Y no tiene ningún reparo en subir o bajar del camión tales son sus ganas de compartir su tiempo con la gente que la quiere. En la foto podéis ver a Bienvenida con otros burros "terapeutas" y sus cuidadores.
3 comentarios:
Anónimo
dijo...
me has hecho reir en el rincón del naúfrago.. jajajaja, y me encantan los burros, son taaaaaaaan tiernos.
Cuándo sea mayor adoptaré uno :) aunque sea a distancia
3 comentarios:
me has hecho reir en el rincón del naúfrago.. jajajaja, y me encantan los burros, son taaaaaaaan tiernos.
Cuándo sea mayor adoptaré uno :)
aunque sea a distancia
corrijo, lo apadrinaré
Gracias por el padrinazgo y sé bienvenida a esta bitácora.
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