martes, 3 de julio de 2007

En verano, a falta de botijo...


Ya llegó la calor, sí, así en femenino, que es como nos referimos a la canícula en Andalucía. En esta región todos nos hacemos noctámbulos, pues es la noche la que nos ofrece algún respiro frente al sofocante calor. Durante el día, sólo las primerísimas horas de la mañana concentran la mayor actividad y la siesta se hace obligatoria pues hay que recuperar el sueño perdido entre "trasnochás" y madrugones. Los burros del refugio aprovechamos las horas más calurosas para dormir nuestra siesta; unos lo hacemos de pie y otros tumbados, a veces a la sombra y otras veces, las menos, a pleno sol.

Los juegos, las carreras y las persecuciones las dejamos para la noche. En esta granja, el chirrido de los grillos acaba ahogado bajo el estrépito de nuestras pezuñas en cuanto cae la noche.

1 comentario:

Douce dijo...

Romero, tienes que decir a Iván que os pague unas vacaciones por estas tierras, que se está muuu fresquito.

Aquí el verano no ha empezado todavía. Hoy he dado un paseo cerca de la playa y la gente se lo piensa antes de meterse en el agua. ¡Y es que está helá!

Así que 'trasnochea' todo lo quieras.

Un guauu muy cariñoso para todos los 'refugiados' y los que os atienden